La nutrición y el VIH (Sida)

Una buena nutrición es importante para las personas infectadas por el VIH, contribuye al buen funcionamiento del organismo, por el contrario, la malnutrición o la deficiencia de nutrientes lo debilitan. La nutrición forma parte del tratamiento contra el virus. Es vital desde el diagnóstico de la enfermedad asegurar una alimentación correcta.

Una buena nutrición tiene los siguientes objetivos:

-  Suministrar energía para el mantenimiento y funciones del organismo.

- Suministrar materiales para estructuras corporales, reparación y renovación.

- Conservar o mejorar el estado nutricional, el mantenimiento o aumento de peso y masa muscular.

- Mejorar la calidad de vida. Facilitar la recuperación de infecciones.

- Mejorar la tolerancia a la medicación.

- Refuerza el sistema inmunitario y potencia los niveles de energía por lo que ayuda al organismo a resistir los efectos de la enfermedad.

- Ayuda a retrasar el proceso de desarrollo de la enfermedad.

- Mejorar la tolerancia a las infecciones del sistema digestivo, las náuseas o el vómito, la diarrea y la pérdida de peso.

- Paliar los síntomas que pueden aparecer en el desarrollo de la enfermedad.

Cuidados Nutricionales

Objetivos:

Mejorar la calidad de vida a través de la nutrición.

Como el organismo está más susceptible a infecciones producidas por los microorganismos presentes en los alimentos es importante tomar en cuenta algunas recomendaciones, que son:

  • Lavarse cuidadosamente las manos,   antes   y   durante   las preparaciones, y después del contacto con carnes de cualquier variedad
  • Cocinar muy bien los alimentos que necesitan cocción para ser consumidos, como las carnes, huevos y leche
  • Utilizar solo leche pasteurizada
  • Lavar frutas y verduras frescas con abundante agua de a chorro.
  • Las comidas restantes, guardarlas en la heladera o freezer, nunca dejarlas a temperatura ambiente porque así se convierte en caldo de cultivo para el crecimiento de bacterias y microorganismos patógenos
  • Separar la tabla de cortar, una, para carne y otra para manipular alimentos crudos.
  • Beber agua sin gas, jugo de frutas naturales
  • Utilizar en lo posible sal marina
  • Cenar temprano y luego hacer algún movimiento suave y agradable
  • Antes de dormir, tomar una infusión relajante (tilo, valeriana, mburukuja, menta, tallito de lechuga machacado)
  • Alimentación correcta, variada, equilibrada en sus nutrientes
  • Evitar el tabaco y bebidas alcohólicas
  • Fomentar relaciones humanas amistosas
  • Conectarse con El Ser Superior
  • Programarse para un buen sueño, reparador y como fuente de nuevas energías.
  • Las comidas deben ser de pequeño volumen y fraccionadas en 5 ó 6; desayuno, media mañana, almuerzo, media tarde, merienda, cena, colación nocturna
  • Limitar el consumo de café y probar tolerancia
  • Respetar las horas de las comidas y masticar muy bien cada bocado
  • Comer en un ambiente agradable
  • Beber líquido, recién al término de las comidas
  • Incorporando estos elementos a los hábitos diarios, aumentan y se fortalecen las defensas.

CONSUMIR DIARIAMENTE

*1 porción de carne vacuna, pescado, pollo, (sin piel y grasa) 150 a 180 gramos, del tamaño de la palma de la mano, se puede reemplazar por otras fuentes de proteínas como huevos, legumbres (porotos, lenteja, arveja, garbanzo)

*Agregar clara de huevo a preparaciones como puré, sopas, yogur, frutas, cereales.

*Beber 2 o más vasos de leche o yogur.

*Una porción de queso, del tamaño de una cuchara grande.

*Agregar al yogur, frutas, cereales, azúcar, crema o miel.

*Preparar el puré de papa, de zapallo, frutas o cereales con leche entera, manteca y queso.

*Consumir leche fluida en vez de agua u otra bebida.

*Agregar a la leche fluida entera, 2 cucharaditas de leche en polvo.

*A las sopas o caldos, agregarle leche y queso.

*Utilizar leche para preparar té o infusiones, sin agregado de agua.

*Verduras cocidas, como mínimo, 2 platos, uno durante el almuerzo y otro, en la cena.

*3 frutas o más, bien lavadas y cocidas.

*Cereales y sus derivados, como fideos, pastas rellenas o simples, 2 porciones, durante el almuerzo y otro, en la cena. Puede ser reemplazado por arroz.

*Panificados, 2 o más porciones, variando durante la semana, pan blanco, integral, de salvado, bizcochos, galletitas dulces, vainillas, wafles, galletitas de agua (tipo criollitas)

*Azúcar y sal fina yodada para dar sabor, a gusto, como también, dulces, jaleas y mermeladas.

*Manteca y crema de leche, aceite vegetal, de maíz, girasol, oliva.

*Agregar manteca o una cucharadita de aceite a las preparaciones, como puré, cereales o vegetales cocidos o en ensaladas.

*Agregar crema de leche a los licuados, frutas, postres, cremas.

*Untar al pan miel, dulce o manteca.

*Utilizar mayonesa casera fresca en preparaciones como sándwich, carnes, ensaladas o para rellenos.

*Beber Agua de 6 a 8 vasos al día en forma de agua, jugos, sopas, bebidas, caldos.

Figuraste

Porque todo lo que hicimos es historia