Alimentación en la Obesidad

La obesidad debe ser definida como un incremento en el porcentaje de grasa corporal, generalmente acompañado de aumento de peso, cuya magnitud y distribución condicionan la salud del individuo.

La obesidad es una entidad heterogénea, compleja y multifactorial. Es el problema de malnutrición (por exceso) característico de las sociedades desarrolladas. Las estadísticas muestran que la obesidad aumenta los riesgos de otras enfermedades como: diabetes mellitus, enfermedades biliares, aterosclerosis e hipertensión, insuficiencias respiratorias (asma, bronquitis crónica, etc). Aumenta también los riesgos quirúrgicos, complicaciones del embarazo y disturbios del crecimiento. En síntesis “La obesidad reduce la expectativa de vida de quien la padece”.

Causas de la obesidad:

  • Herencia genética.
  • Sistema nervioso, endocrino y metabólico.                                                   Factores socioeconómicos.
  • Factores psicosociales.
  • Estilo de vida.
  • Hipotiroidismo.

Causas más comunes de la obesidad:

  • Embarazo
  • Lactancia
  • Menarquia
  • Supresión de la actividad física.
  • Abandono del tabaquismo.
  • Mayor ingesta de calorías que las que el cuerpo gasta.
  • Menor actividad física que la que el cuerpo necesita.

Objetivos del tratamiento de la obesidad:

  • Reducir el peso corporal.
  • Disminuir el apetito.
  • Corregir las perturbaciones metabólicas.
  • Promover la reeducacion alimentaria, para mantener el peso logrado.

Para alcanzar estos objetivos es necesario obtener cambios en diversas áreas características de la persona obesa con sobrepeso; si no ce logra el cambio de actitud, el peso corporal a la larga se recupera.

El proceso de cambio abarca:

 Cambios en la conducta alimentaria = incorporación de pautas de alimentación correcta.

 Cambios en la actitud y actividad física = pretenden mejorar la relación con le propio cuerpo.

  Cambios en la adaptación social = estimulación de la autoestima, cambio de imagen, etc.

Para lograr estos objetivos contamos con varios recursos terapéuticos que deben utilizarse en forma conjunta. Es decir que a la multifactorialidad que da origen a esta patología se le contrapone un tratamiento también múltiple constituido esencialmente por:

  1. Restricción calórica moderada, con la que se intenta movilizar las reservas orgánicas.
  2. Educación alimentaria, con la participación activa del paciente.
  3. Aumento de la actividad física.
  4. Psicoterapia o terapia de apoyo.
  5. Tratamiento de modificación de conductas.

Beneficios del tratamiento:

Con la perdida del 8 al 15% del peso inicial se logra:

  • Facilitar el control glucemico y la homeostasis glucosa-insulina.
  • Reduce o normaliza la presión arterial.
  • Mejora o normaliza los parámetros lipídicos.
  • Disminuye los riesgos de ciertos tipos de cáncer y de afecciones articulares crónicas.
  • Mejora la autoestima, la capacidad física, la imagen corporal y disminuye la discriminación  laboral.

Alimentos permitidos:

Selección de alimento:

  • Leche: se indica totalmente descremadas y bien fraccionada para potenciar la sensación de saciedad; el yogur y las leches cultivadas son útiles como sustituto de la leche pues brindan mayor saciedad.
  • Quesos: se indican todo tipo de quesos magros, en cantidad controlada.
  • Aceites: con ellos deben cubrirse los ácidos grasos esenciales; generalmente se utilizan  en muy bajas proporciones y crudos, agregados a las comidas solo para condimentar.
  • Huevos: se lo indica siempre cocido y que tenga forma, que se lo vea, que no pase inadvertido, no es conveniente incluirlo en postre dietéticos ya que debe aprovecharse la ventaja de su valor de saciedad dentro de las comidas principales.
  • Carnes: las carnes se caracterizan por brindar un alto valor de saciedad; si es posible, se indica una porción pequeña de carne magra en cada comida principal.
  • Hortalizas: son un gran recurso por aportar fibra y baja densidad calórica; se utilizan las hortalizas de los grupos A que son ej: (acelga, apio, berenjena, berro, espinaca, lechuga, pepino, rabanito, tomate, zapallito, ajo, repollo, etc) y B que son: (cebolla, chaucha, habas, palmito, puerro, remolacha, zanahoria, arvejas, etc), se recomienda dar preferencia a las de hojas verdes por su volumen.
  • Legumbres: (garbanzos, porotos, lenteja, soja, etc), debido a su densidad energética, es posible indicarlas solo una vez a la semana, como sustituto de la carnes.
  • Frutas: se elegirán frutas pequeñas, de consistencia firme, siempre crudas, no cocidas ni licuadas, pues esto disminuye mucho el valor de la saciedad.
  • Galletitas: fino espesor y bajo tenor graso (grisines, tostines, etc).
  • Bebidas: estarán permitidas aquellas que no aporten calorías (agua, soda, refresco sin azúcar, gaseosas dietéticas, bebidas en base a hierbas sin azúcar, etc), se debe controlar con mucho cuidado el consumo de calorías de origen alcohólico y tratar de reducirlo al máximo.
  • Infusiones: todas están permitidas, sin azúcar u otros edulcorantes calóricos; pueden ser livianas o cargadas y son útiles en cualquier momento del día, caliente para disminuir el apetito.
  • Condimentos: la condimentación debe ser suave, para no estimular demasiado el apetito, pueden utilizarse todos los condimentos aun la sal común, que solo en casos de obesidad muy grave se restringe.

Recomendación

Dieta Hipocalórica

Debe reunir las siguientes condiciones:

  • Debe permitir una perdida de peso corporal gradual y suave, que favorezca el reajuste metabólico adecuado.
  • Debe asegurar el aporte de todos los nutrientes, lo que es posible siempre que la dieta no sea excesivamente hipocalórica y sea mixta y variada.
  • Las perdidas corporales serán a expensas del tejido adiposo fundamentalmente.
  • La dieta recomendada debe alterar en el menor grado posible los hábitos alimentario y de vida.
  • La perdida de peso conseguida con una dieta hipocalórica no debe comprometer la aparición de alteraciones emocionales.

Consejos Generales

  • Acudir al medico nutricionista para recibir orientación.
  • Pactar objetivos realizables.
  • Realizar 5 - 6 comidas diarias.
  • Planificar una dieta.
  • Preparar la comida cuando no se tiene hambre.
  • Establecer horarios fijos para las comidas.
  • Comer sentado y sin prisa.
  • Comer en el mismo sitio y sin distracciones.
  • Masticar lentamente y en pequeños bocados.
  • Beber entre 1,5 – 2 litros de agua por día.
  • No picar entre comidas.
  • Evitar bebidas alcohólicas.
  • Pesarse cada 7 – 15 días.
  • Realizar una dieta variada y equilibrada.
  • Evitar frituras y rebozados.
  • Utilizar condimentos no calóricos.
  • Evitar aporte calórico sin valor nutritivo (gaseosas, azúcar).
  • Complementar la dieta con ejercicio físico agradable y variable.
  • Logar una perdida de peso entre 500g y 1kg por semana.
  • Dieta de mantenimiento: paso importante ya que la obesidad es un trastorno metabólico crónico.

Figuraste

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