Vitamina K


Vitamina K.

En 1935 Dam en Copenhague descubrió una enfermedad caracterizada por hemorragia grave en pollitos recién incubados, que recibían unas raciones adecuadas de todas las vitaminas conocidas y esenciales para la dieta. El factor antihemorrágico se denominó vitamina K o vitamina de la coagulación. La vitamina se aisló y sintetizó en 1939.

La vitamina K existe cuando menos en tres formas, perteneciendo todas a un grupo de compuestos químicos conocidos como quinonas. Las formas que se presentan naturalmente son la vitamina K1, (Filoquinona), que se presenta en las plantas verdes, la vitamina K2 (Menaquinona), que se forma como resultado de la acción bacteriana en el tracto intestinal, estas dos, K1 y K2, se las conoce como quinonas.

El com­puesto sintético  liposoluble Menadiona (vitamina K3), es cerca del doble de la potencia biológica de las vitaminas K1 y K2, que se presentan naturalmente si se uti­liza un peso equivalente, debido a que le falta la cadena lateral larga de la vitamina natural. El cuerpo debe aña­dir la cadena lateral a la menadiona antes de que pueda funcionar como vitamina K. Ninguna de las formas de la vitamina K se almacena en cantidades apreciables.

Funciones de la vitamina K                                                               

Coagulación de la sangre: cofactor en la carboxilación de los residuos de acido glutámico en los factores II, VII, IX  y X y en las proteínas C; S y Z.

Absorción, transporte y la excreción de la Vitamina K.

La mayor parte de los vitameros K se absorben a través del intestino delgado por difusión de pendiente de micelas, que requiere de un mínimo de grasa alimentaria y de una función biliar y pancreática adecuada, excepto la Filoquinona que se absorbe mediante un proceso dependiente de energía. Dichos vitameros se incorporan en quilomicrones en la linfa y son llevados al hígado donde se transfieren a lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) y lipoproteína de baja densidad (LDL), formas que son transportadas a los tejidos periféricos.

La vitamina K se encuentra en bajas concentraciones en los tejidos de las membranas celulares.

Los metabolitos de las filoquinonas y menaquinonas (quinonas) se excretan en las heces a través de la bilis.

La menadiona se excreta en la orina como fosfato, sulfato o derivado de glucuronido.

Tipo de tejido que contiene vitamina K

Se encuentra en bajas concentraciones en los tejidos de las membranas celulares en forma de quinonas.

Figuraste

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