Deficiencia

Las causas de deficiencia de hierro son:

  • Baja ingesta de Fe: puede presentarse por baja disponibilidad de alimentos, bajo nivel socioeconómico o prácticas alimentarías incorrectas.
  • Baja biodisponibilidad de Fe en la dieta: por baja ingesta, falta de factores favorecedores de la absorción y/o alto consumo de agentes inhibidores.
  • Aumento de los requerimientos: en casos de embarazo, lactancia y crecimiento.
  • Aumento de las pérdidas: están asociadas a pérdidas de sangre aguda o crónica, parasitismo y hemorragia fisiológica (menstruación prolongada e intensa).

Aporte excesivo del Fe

La principal causa de la sobrecarga de hierro es la hemocromatosis hereditaria; la sobrecarga por transfusión es rara y puede observarse en individuos con anemia de células falciformes o talasanemia mayor que requieren transfusiones a causa de su anemia. La ingestión prolongada de gran cantidad de hierro o las transfusiones sanguíneas frecuentes conducen a la acumulación anormal de este elemento en el hígado. La hemosiderosis es un trastorno por almacenamiento de hierro que sobreviene en individuos que consumen cantidades anormalmente grandes del mineral o en aquellos con un defecto genético que origina una absorción excesiva del mismo. Si la hemosiderosis se relaciona con daño a los tejidos, se denomina hemocromatosis. Un consumo de hierro que sobrepase los requerimientos alimentarios recomendados en los varones adultos y en las mujeres posmenopáusicas contribuirá a un medio oxidativo enriquecido en el organismo que favorece la oxidación del colesterol de lipoproteína de baja densidad (LDL), daño arterial y otros efectos adversos que afectan al sistema cardiovascular. Además, el exceso de hierro ayuda a generar cantidades excesivas de radicales libres que atacan a las moléculas celulares, aumentando con ello el número de moléculas potencialmente carcinógenas dentro de las células.

Figuraste

Porque todo lo que hicimos es historia